Los motores gráficos en tiempo real están alcanzando una calidad y fidelidad visual propias de las películas generadas por ordenador. Los videojuegos son cada vez más potentes y los programas que se usan nos permiten tratar la creación del contenido gráfico desde un punto de vista más artístico que técnico. La escultura digital con programas como ZBrush, la creación de texturas con Substance Designer-Painter, la fotogrametría (escaneado de superficies para conseguir mapas y modelos reales) permiten crear un nivel de detalle en los modelos nunca visto hasta ahora

